Las tierras indígenas con presencia de pueblos aislados en Brasil han perdido 2.294 hectáreas de vegetación por deforestación en 2024, un 18,2 % menos que en 2023 y el menor nivel desde 2020, según un estudio divulgado este lunes por la ONG Instituto Socioambiental (ISA).
A pesar de esta disminución y mejores datos registrados en estas áreas nivel general gracias al aumento de los controles y la presencia de fuerzas de seguridad en las zonas más sensibles, en los territorios de siete pueblos originarios se ha incrementado la tala en 2024.
Las áreas que han experimentado la mayor pérdida de vegetación nativa han sido los pueblos indígenas kayapó, munduruku y xingú, que en conjunto representan aproximadamente el 60 % de la deforestación total durante el período. Según los investigadores, estas áreas se han visto afectadas principalmente por la tala ilícita de madera, los incendios y la minería ilegal.