Un estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA-UAB), publicado en Nature Cities, analiza si las ciudades pueden crecer de forma sostenible revisando tres enfoques: crecimiento verde (tecnología y eficiencia), decrecimiento (reducir producción y consumo) y poscrecimiento (priorizar bienestar sobre PIB), evaluándolos en cuatro dimensiones: económica, demográfica, espacial y ambiental.
El estudio concluye que las grandes ciudades no son necesariamente insostenibles, y que su impacto depende de una planificación y gobernanza rigurosas. Así, aunque la densidad urbana puede aportar beneficios ambientales, una mala gestión puede provocar graves daños como pérdida de biodiversidad y aumento de emisiones.
El documento advierte de que no existen soluciones universales y que la evidencia sobre la efectividad de cada modelo aún es limitada.