España se ha convertido en líder europeo en la identificación de Áreas Clave para la Biodiversidad (KBA), espacios de gran valor ecológico esenciales para frenar la pérdida de biodiversidad.
En España ya se trabaja en una estrategia nacional 2025–2030, que contempla recopilación de datos científicos, reconocimiento legal de estas áreas, grupos de trabajo temáticos y acciones de sensibilización social. Solo Grecia, Italia y España han iniciado este proceso.
La iniciativa busca cumplir con compromisos internacionales como el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que establece proteger al menos el 30% del planeta en 2030.