La gestión del agua potable se ha convertido en un elemento fundamental en la lucha contra el cambio climático, ya que el recurso hídrico es esencial para la vida y el desarrollo sostenible. Así, durante la celebración de la Semana Mundial del Agua 2025, se ha puesto en valor la importancia de poner en marcha estrategias eficientes para gestionar el agua potable (conservación, uso racional y protección de las fuentes de agua), de forma que se mitiguen los impactos del calentamiento global.
Así, bajo el lema “Agua para la acción climática”, el evento ha destacado la importancia del agua potable en el desarrollo socioeconómico, la producción de energía y alimentos y la salud de los ecosistemas.