Educación financiera desde la infancia: una inversión rentable

Fecha: 
23/03/2026

Hablar de dinero con niñas y niños puede parecer algo prematuro, pero la realidad es que desde muy pronto se toman decisiones financieras, como elegir en qué gastar la paga y cuánto meter en la hucha. Nuestras primeras experiencias con el dinero pueden moldear actitudes que van a influir en cómo manejaremos nuestros ingresos cuando seamos mayores. Por eso es importante aprender a gestionarlo bien desde la infancia, y este es uno de los objetivos de la educación financiera, con la que el Banco de España se siente muy comprometido.

¿En qué aspectos debe centrarse la educación financiera para los más pequeños? ¿Y para los más jóvenes? ¿Quién debe preocuparse de guiar a nuestros hijos en sus primeros aprendizajes? Y ¿cómo estamos en España en esta tarea?

Cómo debe abordarse la educación financiera en edades tempranas

A estas edades, la educación financieraAbre en nueva ventana se ocupa de que:

  • entiendan conceptos financieros muy elementales, pero fundamentales
  • aprendan a reflexionar sobre el uso del dinero y
  • adquieran hábitos y actitudes que les capaciten para tomar las decisiones económicas y financieras adecuadas a cada circunstancia: pensar antes de gastar y diferenciar entre lo que realmente necesitan y lo que solo desean.

La educación financiera enseña a niños y jóvenes los conceptos básicos, actitudes y hábitos que les capacitan para tomar decisiones económicas y financieras adecuadas

Un recorrido por etapas

La educación financiera ha de estar íntimamente relacionada con la vida diaria, debe adaptarse a cada edad y situación, y enseñarse progresivamente (composición 1).

Los niños aprenden jugando, a través de la curiosidad y viviendo situaciones cotidianas. Si hablamos con ellos de dinero de forma natural, les involucramos en pequeñas tareas que implican una planificación (por ejemplo, confeccionar la lista de la compra) o les acostumbramos a fijarse metas de ahorro (para objetivos sencillos, como comprar un juguete o realizar una actividad especial), les estamos ayudando a desarrollar hábitos financieros para el futuro.

También podemos despertar ciertas actitudes, como la de gastar con prudencia o encontrar satisfacción en compartir o donar parte de sus recursos. Y cabe incluso, familiarizarles con conceptos financieros básicos, haciéndoles entender el valor del dinero.

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